“¡Me das asco!” – Síndrome de Alienación Parental

Hoy hablaremos sobre uno de los problemas que se está acentuando en nuestra sociedad, quizás por el aumento de divorcios en España o quizás porque los progenitores no han sabido dejar atrás sus conflictos y siguen en una pelea eterna donde los únicos perjudicados son sus hijos, el “Síndrome de Alienación Parental”.

Síndrome de Alienación Parental

¿Qué es el Síndrome de Alienación Parental?

El síndrome de alienación parental sucede cuando un progenitor realiza descalificaciones sistemáticamente y conscientemente para poner al hijo en contra del otro progenitor. Es como un “lavado de cerebro” que se le hace al menor y que provoca que este censure, critique y rechace al progenitor alienado. El menor está centrado en ver a un progenitor como totalmente bueno y al otro como todo lo contrario, es decir, idealizando a uno y difamando al otro por lo que acaba odiando a uno de los progenitores de modo injustificado o exagerado.

¿Cuándo ocurre esto?

Normalmente se produce en casos en los cuales existe una custodia exclusiva por parte de uno de los progenitores y el otro solo cumple con las visitas. Aunque no siempre debe de ser así, pues también hay casos en los que se ha producido en situaciones de custodia compartida.

¿Cuáles son las características del SAP?

Las estrategias que adoptan los progenitores que ejercen este tipo de acusaciones para desprestigiar al otro progenitor afectan a los menores que suelen presentar una serie de síntomas como:

  • Campaña de denigración: tu padre/madre no te cuida bien…solo te da de comer porquería, ya podría comprarte más ropa, no me paga lo que debe para que puedas comer…que malo que es tu padre/madre porque no te ha dejado ir al parque…conmigo sí que irías. No sé por qué te ha comprado ese juguete…es muy feo… es mejor tirarlo a la basura.
  • Racionalizaciones frívolas: Tu padre/madre es un vago, normal que no quieras estar con él/ella…tu padre/madre no se ha portado bien conmigo así que en casa no se habla de él/ella. Mi padre/madre no quiere llevarme al colegio
  • Falta de ambivalencia afectiva: quiero más a mi madre/padre porque sé que él/ella me quiere más, además se preocupa mucho más por mí, lo que quiero es que me deje tranquila, no quiero irme con él /ella, no soporto su presencia.
  • Aparición del fenómeno del pensador independiente: Mi madre/padre no me ha comentado nunca nada del otro, no me gusta estar con él/ella.
  • Ausencia de culpa en el niño por la expresión de rechazo. Muestra indiferencia hacia los sentimientos del progenitor alienado.
  • Aparición en el relato del hijo de escenarios que no puede recordar o no ha vivido: cuando nací no ayudaba a mi madre a cuidarme, siempre estaba fuera de casa, cuando tenía 1 año mi padre se fue 2 días de casa y nos dejó a mi madre y a mí en casa solos….Si se le pregunta cómo es posible que se acuerde con 1 año de lo que ha sucedido, puede responder: eso lo sé yo…porque me acuerdo.
  • Presencia de argumentos prestados: Mi madre no le pasa la manutención a mi padre porque solo hace que gastarse el dinero en cartones de tabaco.
  • Extensión del rechazo a la familia y entorno del padre alienado. En esa familia son todos iguales, están locos…no quiero de él ni los buenos días. Mis abuelos tampoco me hacen caso.

Dentro del síndrome de la alienación parental existen diferentes niveles:

  • Ligero: donde la alienación es superficial y los niños cooperan con las visitas, aunque se muestran disgustados cuando deben irse con el otro progenitor y se muestran críticos ante esta postura. No siempre están presentes los ocho síntomas primarios.
  • Moderado: la alienación es más significativa y se hace visible un gran rechazo hacia el progenitor alienado. Se muestran irrespetuosos y denigran al progenitor delante del otro para hacerle ver que no quiere ir con él/ella. Suelen estar presentes los ocho síntomas.
  • Severo: en este nivel las visitas pueden ser imposibles de realizarse ante la negativa de los hijos. Existe hostilidad y puede incluso darse la posibilidad de que se ejerza violencia física por parte del menor. La comunicación entre progenitor e hijo es prácticamente nula. Si se le obliga a las visitas pueden escaparse, quedarse paralizados o mostrar un comportamiento disruptivo y destructivo. Los ocho síntomas están totalmente presentes y de forma consistente.

Si existe el SAP en nuestros hijos, ¿qué hacemos?

Antes de aventurarnos a decir que nuestros hijos puedan estar sufriendo un síndrome de alienación parental, lo más recomendable es acudir a un profesional de la psicología para que se evalúe y si finalmente se detecta intervenir lo antes posible.

Como hemos comentado anteriormente el SAP se clasifica en diferentes niveles por lo que dependiendo de la gravedad se deberá intervenir de una forma u de otra.

Se deberá evaluar el problema y dar solución dependiendo de la gravedad que se haya detectado siempre pensando en la salud global del núcleo familiar pero sobretodo del menor.

  • Intervención con el progenitor alienante:
  1. Se suele buscar a alguien de confianza para el que no esté implicado en el conflicto que facilite la entrada en la parte del otro progenitor.
  2. Trabajar la importancia del otro padre en la educación de los hijos.
  3. Los motivos personales para la alienación.
  • Intervención con los hijos:
  1. Ayudar a recordar que antes de la separación seguramente tenían una buena relación con el progenitor ahora odiado.
  2. Reanudar el contacto con el padre o madre, sino quieren se les obliga para evitarle sanciones.
  3. Buscar opciones para que el intercambio entre los padres no sea conflictivo para los menores.
  4. Las visitas deben ser graduales y poco a poco ir ampliándolas.
  5. Lo más importante es desprogramar al menor y poner énfasis en las alegaciones absurdas y ridículas de los hijos.
  • Intervención con el progenitor alienado:
  1. Se explica el proceso por el cual se ha producido la alienación.
  2. Se debe explicar que antes sus hijos le apreciaban y que si existe cariño por parte de ellos.
  3. Entrenarse en aprender a endurecerse ante los desprecios de sus hijos y no tomárselos en serio.
  4. Deben ser ayudados a desviar a sus hijos desde sus provocaciones hostiles hasta intercambios saludables y no entrar a discutir si una determinada alegación es cierta o no.
  5. Hablar y ser animados a hablar sobre los viejos tiempos y de los momentos buenos que han estado juntos.

 

Victoria Montilla Trenco

Psicóloga Clínical, Legal y Forense

 

Recursos:

  • Bolaños, I. (2002): El Síndrome de alienación parental. Descripción y abordajes psico-legales. Revista Psicopatología Clínica, Legal y Forense, Vol. 2, Nº 3, pp. 25-45.
  • Ramirez, M. (2004): Psicopatología y derecho de familia. Trastorno mental y alternativas de custodia. El síndrome de alienación parental (SAP). Revista Psicopatología Clínica, Legal y Forense, Vol. 4, pp. 147-154.
  • Vilalta, R.J. (2011): Descripción del Síndrome de Alienación Parental en una muestra forense. Revista Psicothema, Vol. 23, Nº 4, pp. 636-641.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *